
Vivir en la tienda de juguetes es maravilloso. Los niños
vienen y te toman desde la cruz, mueven tus cuerdas, y cobro vida por unos
momentos. Reímos todos, y ellos disfrutan. Pero al final del día nadie me
compra. ¿Será mejor así? Sueño con el día en que llegue la Hada Azul, y pueda
irme corriendo de la casa de Gepeto, ese viejo egoísta, que sólo me necesitó.
Pero soy feliz, mientras alguien sonría por mí, mientras alguien me haga sonreír.
Pues las hadas no existen.
Alguien cosió mis sueños con la realidad, ¿quién tejió los
cuentos mientras dormía?
-Ya cabro, levántate, que vas a llegar tarde….
Versión Final Próximamente.
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