abril 24, 2010

Hubo una vez un planeta llamado Sueño

Hubo una vez un planeta llamado Sueño. En Sueño había vida, pero su tiempo había llegado. El giro se sumía en el caos, sus habitantes en la desesperación y en el olvido. Y la Roca sin Nombre se acercaba hacia el impacto. En esa Roca sin Nombre había mar, y los habitantes de Sueño la llamaban Océana. Allí habitaban seres imaginados, ninguno palpable, etéreo, sólo sombras de una mente distorsionada. Eran tanto dioses como mortales, retorcidos, acuosos y oscuros. Ocultos. En Sueño no se hablaba de ellos.
 Aún así, la colisión era inminente. El Sueño se disolvió en una nube de magma y rocas, aire materia y agua, los sueños se desvanecían, fusionándose en el infinito del espacio. En la Roca sin Nombre las cosas no eran diferentes, pero la locura fue quemada de la faz, de lo profundo, y jamás se volvería a hablar de ella, hasta que los imaginados regresaran.
 Sueño murió, y sus restos impactaban nuevamente, hasta quedar reducido a una ideología muerta, vencida por la realidad. Los escombros giraron y se unieron, se amaron, y del sueño nació la vigilante, la Luna, de la Roca sin Nombre, y le dio estabilidad, le dio amor y vida. Nadie está seguro de cuanto duró las llamas que quemaban a la Roca sin Nombre, pero la vida nació llamándola Tierra, y por milenios fueron felices… aunque nada es eterno, pero a Sueño no le hubiera importado. Su efímera forma murió para destruir su sueño. Y nuevos Sueños pueden nacer.

abril 12, 2010

Pequeña reflexión...

...esquivando el ocio...

 Había una señora mirándome, en posición del loto, rodeada de incienso. Había cientos de autos con miles de personas dentro, personas que no conozco y probablemente nunca lo haré. También un rayo de sol rebotaba en una ventana de un edificio lejano, muy alto, y llegaba hasta mis ojos, en la dirección contraria a su origen. Entonces, en este mundo ciberpunk, ¿existe algo de épica?

abril 11, 2010

Erosión.

 Es el cielo estrellado infinito, son los árboles del bosque verde los pilares y la tierra tranquila el suelo espumoso, bañado en los vientos azules del mar, erosionando el mundo. Algún día, fui un hombre pacífico que se deleitaba mirando en paz, otro día talvez me obligaron a pelear entre los árboles, corriendo el día siguiente me hicieron huir del mundo. Podría ser que una mañana los momentos de ocio me vencieran y me pusiera a plantar semillas y a construir casas. Podría ser que todo pasara en un sutil sueño de Sueño, y aún viva tranquilo observando. Así, la tierra se enamoró del mar e intentó acercarse, hasta tocar, y el mar lo erosiona, hasta que un día… me vea obligado a pelear entre los árboles, a huir de este mundo, a construir de nuevo; o en su defecto, ¿seguir erosionando al observar?

abril 08, 2010

Re-inauguración. Liam Legendre, Final.

Caminaba en dirección opuesta, en otra realidad, otro espacio-tiempo. Aquella realidad a la cual accedió artificialmente...

Esta es la reinauguración. Siglos que no escribía con método y convicción. A los que lo lean, bienvenidos otra vez. Dedicado a mis abuelos, a mi familia en general ¡Mucha fuerza!

Gracias.
Y bienvenidos.
Nuevamente.

Liam Legendre, Cómo Comenzó. Descargar
[Continuación de Liam Legendre, 1ª Parte]

marzo 31, 2010

Liam Legendre, 1ª Parte

El mar nocturno y el altar dibujado en la arena eran figuras rituales de siglos olvidados, de líneas no pensadas con claridad, sólo las creadas por un tipo hace siglos daban sentidos a las cosas, así que la gente que por ahí pasó no se quedaba mucho tiempo. No lo entendían, no les agradaba. Era malo, porque no lo entendemos. Sin embargo, sus constructores, demoniacos hombres contra-culturales, hippies fuera de nuestro círculo inventado. Allí Liam y sus amigos preparan un antiguo ritual arcano.
Liam Legendre era un tipo alto y flaco, pelo largo y rubio greñudo de ojos perdidos, aún, a sus veinte y algo años soñaba con un mundo mejor. Eso fue hasta que se hundió en las oscuras mareas de la conexión más triste y en un lejano futuro perdería algo más que su cordura, más que su familia; la verdad; lo cierto es que sus amigos eran casi calcados a él, una eterna búsqueda de auto-aceptación. Aún ellos no compartían su destino.
Liam y sus copias dibujaron el diagrama no-euclidiano, dispuesto en la figura sus tres reliquias colocaron. Cantaron, bailaron, murieron y se elevaron. Desaparecieron, miraron a través de sus ojos muertos su mente viva. Su voz atravesaba los oídos del mundo, sus tímpanos y las de sus mundos. El cielo explotó.

- Mueve mi mundo, destruye al maníaco de mi sanatorio, el poseído de mi iglesia, el hijo de la ciencia y la religión. Destruye mi conocimiento, oh! Puerta de los otros universos, ¡mátame!

¡Muere, humano inconciente! ¡Observa!

Y el mar se oscureció, el cielo sus estrellas corrompidas por las nubes y el viento del norte arremolinado, retorcido y atormentado en un tornado giraba frente a ellos desapareciendo las reliquias robadas preciosas perdidas, amadas. El oscuro tornado permanecía entre ellos. ¿Se asomaría alguno a ver que hay allí dentro?
Los tres metieron sus cabezas.