mayo 23, 2011

La flor y su semilla

-Aristea ¿Qué has hecho? ¿Qué te llevo a hacerlo? –dijo él, el joven barrendero del edificio, él había visto una flor abrirse muy tarde en la noche.
-Nada, el alma me es inescrutable, el virus aguamarina es una dulce enfermedad –dijo ella, la científica.
-¿Estás tú también enferma?
-Mi enfermedad es distinta. Esta noche yo te amo.
 Él quedó muy sorprendido.
-Ven. Ámame. Por favor.
 El joven pasó a la acción. Acariciaba, besaba, la vampiresa mujer se abría como una flor, botaba cada prenda en sutiles movimientos acompasados en la noche. Él, más torpe se desnudaba a ritmo de la piel y las hormonas. Coito o sexo, hicieron el amor en la torre que como castillo proyectaba una oscura sombra sobre la agitada ciudad. Los orgasmos tapaban el ruido de los gritos de pánico, de los gritos de ira. Afuera, otros enfermos deformados se comían a la gente. Las enfermaban, las deformaban. Ojos aguamarina, brazos aguamarina, masas aguamarinas. Beben sangre, brotan miedos como brotan infecciones.
 Un último orgasmo. El joven y la mujer ya terminan. Yacen en el suelo de la amplia sala en la torre alejada del mundo. Pero la enfermedad se tomó los miembros del joven. Desde el sexo, las células aguamarina lo miran, se toman su cuerpo, lo matan, lo destruyen y corrompen.
-¡¿Qué me has hecho?! ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué?!
 Ella lo mira desde el suelo.
-¡¡¡¿Por qué?!!!
 Se levantó. Él, desnudo, se tuerce, grita, la masa lo absorbe por dentro.
 Ella inocentemente:
-Yo no hice nada.
 Se va contra ella, la golpea, la ahorca.
-¡¡Tú…!! ¡¡Tú…!!
 El filo atraviesa sus entrañas. Él se queda unos segundos suspendido en el hilo de la muerte. Ella sostiene la daga, goteando sangre aguamarina y escarlata.
-… Tú los enfermaste…
-Sí.
-¿Por qué…?
-Porque ellos me lo pidieron?
-¿Quiénes?
-Más allá de todo. Detrás del mundo. En una dimensión azul y verde.
 Él cae. La flor se había abierto. La vampiresa mira por la ventana, el enfermo caos de ojos, verdes, azules y negros; sus nuevos hermanos aguamarina.

mayo 19, 2011

Tan cerca del peligro


No, no, señora, no mire atrás. Siga caminando con sus pasitos apretados, sostenga firme su cartera y mire a todos a los ojos. Camine por el centro atenta, y no, no mire atrás, porque nunca estuvo tan cerca del peligro. Atrás un maligno hechicero intenta maldecirla para siempre ¡No! En las sombras fantasmas esperan por poseer su cuerpo ¡No! Un dictador ha presionado el botón del juicio final ¡No! Señora, siga caminando y no mire atrás, que es sólo un joven de mal aspecto que podría haberla querido asaltar. Camine con pasito apretado hasta su fortaleza, porque señora, nunca estuvo tan cerca del peligro, más que en su mente.

mayo 16, 2011

Llueve sobre Titán

-¿Cómo se te ocurre que vas a hacer eso? ¿Eres estúpido, o retardado?
El padre golpeó a su hijo y este cayó al suelo. Se arrastra. Llega hasta su precaria habitación. Cierra sus ojos y llora. Y cuando los abre se encuentra en la lejana luna de Saturno, Titán. Lejos la luz es naranja, como el ocaso. Allí hay bosques, pasto tierno en la helada tierra, y llueven pesadas gotas oleosas. Levanta lentamente su cabeza y siente el metano sobre sus cabellos.
-No importa, estoy en Titán, y aquí llueve. Siento el aire, siento el pasto, siento la lluvia. No tengo frío.

-¡Oye! ¡Tú! Desvístete ahora.
Una niña se desviste frente a la cámara. Un hombre asqueroso se acerca a ella, desnudo. Ella cierra sus ojos.
Los abre en Titán. Llueve. Está en un desierto, la arena es muy gruesa, como granos de café en largas dunas, oscuras. El transparente metano corre por su cabeza.
-No importa, estoy en Titán. Puedo tirarme en las dunas de este fresco desierto, puedo descansar aquí, después de todo, esta tierra es tan buena que incluso donde no debería, llueve.

Un niño camina intranquilo por su población. Sabe que las deudas acosan a sus padres, ¿hasta dónde podrá alcanzarle los pocos pesos? No hay plata, no hay plata. Y no, no quiere robar. Caminando, sintiendo el sol golpeando su nuca, cierra sus ojos.
Despierta en Titán. Camina por la orilla de una enorme bahía. Las olas golpean el hielo y las rocas, se pulverizan, todo orquestado por el sonido de la lluvia.
-Nunca más me preocuparé, estoy en Titán. Aquí llueve, aquí no existen preocupaciones. Aquí puedo correr. Aquí puedo tener lo que yo quiera.

 Los tres niños se juntan en un camino que lleva a una ciudad. Las casas son cuadradas, de adobe terroso y cal cristalina. En cada casa hay un vaso transparente que tiene en su interior una esfera derritiéndose, y de ellas salen llamas rojas. En las puertas de la ciudad está un alto príncipe de rostro azulino, siniestro y tranquilo, sus facciones aún se iluminan por la lejana luz de sol. Lleva puesto un manto bordado con telas desconocidas. Y la lluvia cesa. El príncipe tiene en la mano un recipiente, una vela. Arriba, en un idioma desconocido dice “La ciudad de la Luz”

-Jamás vuelvan a ese lugar lleno de sufrimientos. Evádanse de esa realidad asfixiante. Cada vez que su corazón no lo soporte más, cierren los ojos y sientan la lluvia sobre sus hombros. Aunque crezcan y ya no recuerden nada de esto, la lluvia siempre les recordará a Titán. Lanzó un polvo sobre el recipiente y se apagó. En el cielo, Saturno salía, un anillo eclipsó brevemente el sol.

mayo 03, 2011

Camino Amarillo

Gracias a todos! Hemos por fin terminado la película del Mago de Oz, en technicolor y todo... pero ¿y dónde se fueron los personajes? ¿es que la historia les pareció demasiado feliz?

Descargar la historia real aquí

abril 06, 2011

Camino de hojas

El joven que sostiene la katana, mira hacia el camino entre las montañas, tapizado de hojas de primavera. Al otro lado, el dios que sostiene su katana lo mira atento, sigue cada quietud, percibe su atención. En un segundo poderoso chocan sus afiladas hojas. Cambian de extremos suavemente, sin hacer ningún ruido, sobre un manto verde. En el espacio entre los dos, una sóla hoja voladora se parte, se disuelve en el camino.
 A lo lejos, desde aquella montaña, lejos del camino, escucho su batalla.
 Para lograr ser uno, deben superarse a sí mismos. Dios y joven, ¿quién fue primero? ¿quién creó a quien? La increíble encrucijada de dos ensueños.